Lo más característico de Venecia son los preciosos canales que recorren todos los rincones como si de calles se tratara. El más grande e importante de todos es el Gran Canal que recorre la ciudad dividiéndola en dos con sus cuatro kilómetros de longitud.
El Gran Canal se puede cruzar utilizando un vaporetto, aunque la opción más agradable es hacerlo tomando un traghetto.
Para los que prefieran caminar, el Gran Canal también se puede cruzar a pie por uno de sus cuatro puentes:
Los vaporettos recorren el Gran Canal alternando las paradas en las dos orillas, de forma que permiten una agradable vista de los preciosos edificios y palacios situados a la vera del canal.
La mejor línea de vaporetto para recorrer el Gran Canal es la línea 1. Durante el trayecto podréis ver el Palacio Ca' d'Oro, la Galería de la Academia, el Palacio Ca' Rezzonico, la Iglesia Santa María della Salute, o el conocidísimo Puente Rialto
Recorre Venecia dividiéndola en dos.



