Aunque normalmente se dice que comer en Venecia es caro (algo que no deja de ser cierto), buscando un poco es posible encontrar locales para todos los bolsillos. En Venecia hemos comido la mejor pizza de nuestra vida a precios irrisorios.
Además de la pasta y la pizza, platos conocidos por todos, la gastronomía de Venecia está fuertemente unida al mar. El pescado y el marisco del Adriático son de gran calidad y hay muchos restaurantes especializados.
Otros platos típicos son el carpaccio, los risottos (en especial el risotto di pesce) y las vísceras, destacando en este grupo el Hígado a la Veneciana.
El cóctel estrella de Venecia es el Spritz, un aperitivo de color anaranjado compuesto por vino blanco, agua con gas y Campari, Aperol o Cynar, que suele llevar una rodaja de naranja o una aceituna.
El Spritz, nacido durante la época de la dominación austro-húngara en el Véneto, aún conserva su encanto y, antes de la hora de comer y de cenar, se puede ver a cientos de jóvenes y adultos disfrutando de tan dulce trago.
Otro de los puntos en los que destaca Venecia es en sus dulces. Encontraréis tanto pastelerías como cafeterías por toda Venecia. En las cafeterías debéis fijaros en la diferencia de precio existente entre la barra (banco) y mesa (tavolo), en muchas ocasiones el precio en una mesa triplica al de la barra.
Los cafés más conocidos están situados en la Plaza de San Marcos. Las consumiciones mínimas en el Café Florian y en el Café Quadri rondan los 10€, a cambio ofrecen una atmósfera increíblemente acogedora y relajante.
Si os gusta la pizza y no queréis destinar mucho tiempo a comer, en Venecia encontraréis centenares de locales que venden pizza en porciones. El precio de una porción de pizza grande varía entre 1,50€ y 2,50€. Las pizzas enteras van desde los 5€ hasta los 13€, dependiendo del tamaño y los ingredientes.
Locales recomendados de pizza para llevar:
En Venecia encontraréis muchos restaurantes con una relación calidad/precio aceptable. Nosotros podemos recomendar los siguientes:
Antes de entrar en un restaurante es necesario fijarse en dos detalles: el precio del cubierto (coperto) y el porcentaje de impuestos (servizio) que añaden a la cuenta.
El cubierto suele costar entre uno y tres euros y los impuestos varían entre el 10% y el 15%. Encontraréis restaurantes en los que los precios ya incluyen estos conceptos.