El Carnaval de Venecia es único en el mundo y su tradición se remonta al siglo XI, aunque no se declaró festividad pública hasta dos siglos después. En el siglo XVIII es cuando el carnaval de Venecia logra su máximo apogeo, a él acudían aristócratas llegados de lugares muy diversos y no era raro que los príncipes y nobles se escaparan a disfrutar del acontecimiento.
El Carnaval es totalmente distinto a la imagen española, y no digamos a la brasileña. Durante los 10 días de duración, la gente se disfraza y sale a la calle a pasear, sea en desfiles organizados o improvisados, y a hacerse fotos. También se organizan por las noches fiestas privadas, a las que no es fácil asistir sin conocer a nadie, y alguna fiesta pública, en las que los precios son prohibitivos, del orden de los 500€.
Los disfraces son trajes de época del siglo XVII veneciano, como si estuvieran recién salidos de un cuadro de Canaletto.
La verdad es que pocos turistas se disfrazan, lo habitual es salir a la calle bien abrigado y con la cámara de fotos en la mano para hacerse fotos con la gente disfrazada.
Teniendo en cuenta que Venecia se encuentra muy cerca de los Alpes y que el carnaval se celebra a principio de año (entre finales de Enero y mediados de Febrero, depende el año), es recomendable ir bien abrigado. Es muy habitual que nieve, con lo que sobre todo si eres del sur, deberías meter en la maleta gorro, bufanda y guantes.